Hacia tiempo que venia pensando la idea de escribir algo sobre este film, que desde hace años esperaba ver y por esas casualidades olvidé verla en el cine, alquilarla o verla en la televisión. Pero una madrugada tuve la oportunidad de empezarla a ver sin perderme nada y durante sus casi 3 horas, sentí y vibré con la manera en que movió internamente varias cosas y de alguna manera he buscado canalizar todo eso que dicha película me ha generado. Si bien mi pasión por el cine ha estado presente desde que tengo memoria, muy pocas historias me han sabido llegar realmente al punto de dejarme por mucho tiempo pensando y reflexionando, ya sea sobre la misma película o al punto de tomarla como una lección sobre la vida que uno lleva, el mundo en el que estamos y las maneras que existen de observar la realidad que nos acompaña desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.
Parece que todo fuera una rutina, que estamos simplemente programados para ser parte de un sistema en donde todo gira en torno al dinero, al éxito, la ambición, las preocupaciones, la inseguridad, el egoísmo calando fuerte sobre la solidaridad, y el aprecio de vivir y ser feliz se ha dejado en un segundo plano. Desde que somos niños se nos marca que para todo hay un plan, un ideal, un camino… pero todo esto viene a mitigar el instinto del deseo, la vocación, el sueño. Se nos marca que antes de arrojarnos a la pileta debemos observarla de manera detenida y atenta, y en algunos casos hasta nos hablan que no tirarnos es la mejor opción. Es de esta manera como este sistema ejerce su opresión sobre el resto, y desde que se es joven para todo hay pautas, hay roles y modelos a seguir, siendo el siguiente plan el mas habitual de todos: ir a la primaria, terminar la secundaria, elegir y recibirse de una carrera (la cual debe servirnos para conseguir un trabajo que aparte un buen dinero), casarse y tener hijos. Obviamente este plan ha ido cambiando y con las nuevas generaciones puede que hasta surja uno distinto, y eso es lo que espero, porque no todo puede estar escrito, el margen para equivocarse, soñar, buscar y equivocarse de nuevo debería ser algo importante y parte de la vida de todos.
La película Hacia Rutas Salvajes (Into the Wild), esta basado en la novela homónima del escritor Jon Krakauer, la cual fue lanzada en 1996, y dirigida por Sean Penn tomando de foco la historia real de Christopher McCandless, un joven norteamericano que en 1990, tras terminar sus estudios universitarios, decidió alejarse de una vida marcada por la una tensa relación con sus padres, la comodidad, el éxito, y las exigencias de la sociedad, para vivir por si mismo con sus únicos aliados: una mochila de viaje, y la naturaleza como escenario para de esa manera convertirse en errante. Tras atravesar California, Oregón, Dakota de Sur, entre otros lugares, en un viaje que duró algo más de dos años, sintió el impulso de vivir solo en contacto con la naturaleza, por lo que busca ir a Alaska. Allí, encontró un viejo autobús abandonado, que le sirvió de refugio. Con un rifle de caza y libros sobre plantas silvestres comestibles, vivió durante semanas. Había refugios y rutas hacia vías transitadas a pocos kilómetros. La película usa la técnica del flashbacks y flashforwards en los que van intercalando parte de su viaje con su pasado, y de esta manera aprendemos más sobre la historia de Christopher.
lunes, 20 de diciembre de 2010
jueves, 16 de diciembre de 2010
Columna sobre El reflejo de la Violencia Escolar
El fenómeno de la violencia en las escuelas no es ajeno a nada ni a nadie. Por desgracia, se encuentra no solo en Argentina, sino además en otros países del mundo y con mucha frecuencia vemos como los casos inundan los medios de comunicación causando estupor y conmoción en la audiencia con los testimonios y narraciones de los hechos y mas aun, cuando se dan a conocer los motivos o fundamentos en los cuales se basan para producir semejantes actos atroces en un lugar al que uno va a formarse y a educarse.
Como no puede ser de otra manera, la problemática ha trascendido y cruzado barreras que van mas allá de lo político, económico y social. Esto se explica porque no hay razón para evitarlo o serle esquivo, esta en todos lados y cada mes hay un caso nuevo, por ende es imposible que este conflicto sea dejado de lado y olvidado fácilmente, siendo Argentina un país en donde se han producido innumerables casos.
La sociedad de por si se ha tornado violenta, parecen estar en extinción la amabilidad, la honestidad, la sinceridad, el compromiso por el estudio y trabajo, la lealtad, el respeto, compañerismo, entre otras cosas. Lamentablemente, la sociedad Argentina esta auspiciada por el oportunismo, la viveza, la envidia, fomentamos la vagancia y los adolescentes actualmente parecen no plantearse objetivos y metas. Pero se le puede echar la culpa a nuestra generación, una frase muy gastada es: “Yo a tu edad no hacia eso”, “la juventud de hoy en día esta perdida”. Señores, es hora de ponerse los pantalones y aceptar de una vez por todas que las consecuencias del futuro son causadas por el pasado. Si hoy estamos así, es porque las anteriores generaciones no fueron tan buenas y ejemplares como dicen ser, porque son nuestros padres y los adultos los ejemplos o roles que tendemos a imitar cuando crecemos. De todas maneras, es sabido que los adolescentes a lo largo de los años cambian, porque cambian las modas, las ideas, las tendencias, las sociedades, las economías y la política.
Hoy, los chicos no se quedan callados para nada, si tienen que defender una postura o un ideal lo van hacer a capa y espada; esto antes era totalmente impensado, en la apoca de nuestros abuelos o padres de solo imaginarse que podían contestarle a un profesor o en el mayor de los casos agredirlo se les erizaba la piel y preferían que ni se les pase por la cabeza, pero cabe destacar que en otros tiempos el respeto era un dogma y los jóvenes no tenían una dimensión sobre igualdad entre ellos y un adulto. Es por tal motivo que es común ver que a temprana edad, en el seno familiar, un nene de 5 años le conteste de mala manera a su padre o se rebele ante una orden haciendo berrinches caprichos. Lo mismo pasa en la adolescencia, sin duda una etapa sumamente difícil en la que los padres pasan a estar en segundo plano y uno busca su lugar en el mundo a base de llamados de atención, como así también mediante maneras de actuar y pensar.
domingo, 5 de diciembre de 2010
¿Qué es el Bullyng?
El Bullyng es el maltrato físico o psicológico continuo que recibe un niño o adolescente por parte de otro u otros, los cuales suelen actuar de manera cruel y abusiva con él, buscando humillarlo y asustarlo, para sentirse bien con ellos mismos y quedar como personas fuertes frente a los demás, sin tener en cuenta que este accionar puede arruinar la vida de su victima. Los abusivos suelen materializar este problema mediante burlas constantes o agresiones que puede provocar la exclusión escolar de la víctima.
En nuestro país, se han dado tragedias y hechos relacionados con el Bullying, pero no hay estadísticas oficiales, ni informes, ni planes contundentes para erradicar este problema. La palabra se ha ido castellanizado con el tiempo, al punto de ser usados con frecuencia por especialistas llamándolo “buleado” o “bulero” a los protagonistas de los hechos.
En 2006, cuando el “Grupo Bullying Cero Argentina” al ver crecer el número de consultas de menores con este problema en las escuelas, busca comenzar a difundir los estudios realizados en otros países y la existencia éste inconveniente en nuestro país. Lo que hay que mostrar primero es que “estas situaciones de acoso no son algo normal, no son “cosas de chicos”, es un problema que hay que tratar” cuenta María Zysman del Grupo Bullying Cero “porque el chico que es buleado no puede salir solo de esa situación, necesita ayuda”.
Otros estudios del ámbito privado, como los del Dr. Jorge Srabstein, ofrecen información pero estimativa, ya que presentó en Argentina un estudio que revela que en nuestro país habría 240.000 adolescentes sufriendo Bullying,16.140 intentarían suicidarse, 22.855 sufrirían lesiones severas y 41.193 faltarían al colegio para evitarlo.
Sin embargo, a pesar de exponer números precisos, la investigación se realizo basándose en datos que se recolectaron en Europa y Estados Unidos.
Además de estos estudios privados, el Ministerio de Educación ha organizado un observatorio, que se encarga de atender el tema de la violencia en las escuelas pero éste aun no se ha creado un programa específico para que las escuelas acaben de una vez por todas con el drama que conlleva el Bullyng.
Por tal razón es que no se puede estar seguro de cifras oficiales de este problema en Argentina, teniendo en cuenta si aumentó o disminuyo con notoriedad en los últimos años, porque no todos los casos se denuncian y muy pocos sabían que esto era una rama aparte de la Violencia Escolar, y además no todos conocían que el Bullyng era la manera con que se cataloga a cierta parte del conflicto.
En nuestro país, se han dado tragedias y hechos relacionados con el Bullying, pero no hay estadísticas oficiales, ni informes, ni planes contundentes para erradicar este problema. La palabra se ha ido castellanizado con el tiempo, al punto de ser usados con frecuencia por especialistas llamándolo “buleado” o “bulero” a los protagonistas de los hechos.
En 2006, cuando el “Grupo Bullying Cero Argentina” al ver crecer el número de consultas de menores con este problema en las escuelas, busca comenzar a difundir los estudios realizados en otros países y la existencia éste inconveniente en nuestro país. Lo que hay que mostrar primero es que “estas situaciones de acoso no son algo normal, no son “cosas de chicos”, es un problema que hay que tratar” cuenta María Zysman del Grupo Bullying Cero “porque el chico que es buleado no puede salir solo de esa situación, necesita ayuda”.
Otros estudios del ámbito privado, como los del Dr. Jorge Srabstein, ofrecen información pero estimativa, ya que presentó en Argentina un estudio que revela que en nuestro país habría 240.000 adolescentes sufriendo Bullying,16.140 intentarían suicidarse, 22.855 sufrirían lesiones severas y 41.193 faltarían al colegio para evitarlo.
Sin embargo, a pesar de exponer números precisos, la investigación se realizo basándose en datos que se recolectaron en Europa y Estados Unidos.
Además de estos estudios privados, el Ministerio de Educación ha organizado un observatorio, que se encarga de atender el tema de la violencia en las escuelas pero éste aun no se ha creado un programa específico para que las escuelas acaben de una vez por todas con el drama que conlleva el Bullyng.
Por tal razón es que no se puede estar seguro de cifras oficiales de este problema en Argentina, teniendo en cuenta si aumentó o disminuyo con notoriedad en los últimos años, porque no todos los casos se denuncian y muy pocos sabían que esto era una rama aparte de la Violencia Escolar, y además no todos conocían que el Bullyng era la manera con que se cataloga a cierta parte del conflicto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




